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Explorando los Quistes Hepáticos

Los quistes hepáticos, sacos llenos de líquido que se forman en el hígado, pueden variar desde simples hasta complejos. Vamos a explorar qué son, cómo se desarrollan y las estrategias de manejo disponibles para esta condición.

¿Qué es un Quiste Hepático?

Un quiste hepático es una cavidad llena de líquido que se forma en el hígado. Pueden ser congénitos o adquiridos, y su tamaño puede variar desde pequeños hasta grandes quistes que afectan la función hepática.

  • Congénitos: Algunos quistes hepáticos están presentes desde el nacimiento.
  • Parasitarios: La infección por equinococos puede conducir a la formación de quistes hepáticos.
  • Lesiones o Trauma: Lesiones en el hígado pueden desencadenar la formación de quistes.
  • Dolor Abdominal: Puede ser una señal, especialmente si el quiste crece y ejerce presión.
  • Malestar: Sensación de plenitud o pesadez en la zona abdominal.
  • Complicaciones Graves: Los quistes grandes pueden afectar la función hepática y, en casos raros, romperse, causando hemorragias o infecciones.
  • Imagenología: Ecografías, tomografías y resonancias magnéticas para visualizar y caracterizar los quistes.
  • Marcadores Biológicos: Análisis de sangre para evaluar la función hepática y buscar signos de infección.
Causas y Factores de Riesgo
  • Congénitos: Algunos quistes hepáticos están presentes desde el nacimiento.
  • Parasitarios: La infección por equinococos puede conducir a la formación de quistes hepáticos.
  • Lesiones o Trauma: Lesiones en el hígado pueden desencadenar la formación de quistes.
Síntomas y Complicaciones
  • Dolor Abdominal: Puede ser una señal, especialmente si el quiste crece y ejerce presión.
  • Malestar: Sensación de plenitud o pesadez en la zona abdominal.
  • Complicaciones Graves: Los quistes grandes pueden afectar la función hepática y, en casos raros, romperse, causando hemorragias o infecciones.
Diagnóstico y Evaluación
  • Imagenología: Ecografías, tomografías y resonancias magnéticas para visualizar y caracterizar los quistes.
  • Marcadores Biológicos: Análisis de sangre para evaluar la función hepática y buscar signos de infección.

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Ventajas de la Cirugía de Quiste Hidatídico Hepático Laparoscópico

Una de las principales preocupaciones de los pacientes es el dolor postoperatorio y el tiempo de recuperación para reanudar las actividades habituales. La vía laparoscópica aporta ventajas respecto a la vía abierta en este sentido.

Menos dolor postoperatorio inmediato.
Incidencia de dolor crónico más baja.
Vuelta a la actividad física en 1 semana.
Una recuperación más rápida.

Cirugía de Cirugía de Quiste Hidatídico Hepático Laparoscópico

(LO QUE INCLUYE EL PAQUETE Y REQUISITOS PARA OPERARSE)
Lo que Incluye el paquete de cirugía.
Hospitalización 01 Día.
Habitación compartida.
Medicamentos al 100%.
Alimentación
Monitoreo en sala de operaciones.
Control de hospitalización.
Monitores en sala de recuperación.
Honorarios de cirujanos y anestesiólogo.
Son requisitos necesarios para la cirugía. (No incluye)
Consulta Médica.
Exámenes pre operatorios.
Riesgo quirúrgico cardiológico.
Perfil hepático.
Amilasa.
Lipasa.
Rx de tórax.
Ecografia abdominal actualizada.

Preguntas Frecuentes

Un quiste hidatídico es una formación quística causada por la infección con la tenia Echinococcus, específicamente E. granulosus y E. multilocularis. Esta infección parasitaria produce quistes llenos de líquido en órganos como el hígado y los pulmones.

La equinococosis quística (CE) es más común en regiones rurales donde hay contacto cercano con perros y ganado. La incidencia varía ampliamente según la región, con tasas más altas en zonas endémicas como el Mediterráneo, Oriente Medio, América del Sur y partes de África.

  • Contacto con perros infectados: Especialmente en áreas rurales.
  • Consumo de alimentos o agua contaminados: Por huevos del parásito.
  • Profesiones relacionadas con el ganado: Pastores, agricultores, veterinarios.
  • Asintomáticos: En fases iniciales.
  • Síntomas debido a efecto de masa: Dolor abdominal, hepatomegalia, ictericia obstructiva.
  • Complicaciones: Ruptura de quistes causando anafilaxia, infección bacteriana secundaria.
  • Ecografía: Método inicial para visualizar los quistes.
  • Tomografía computarizada (TC): Para evaluar el tamaño, número y localización de los quistes.
  • Resonancia magnética (MRI): En casos complicados para definir mejor la anatomía del quiste.
  • Serología: Pruebas de ELISA y otros métodos para detectar anticuerpos contra Echinococcus.
  • Imágenes: Presencia de quistes en ecografía, TC o MRI.
  • Serología positiva: Confirmación de anticuerpos específicos contra Echinococcus.
  • Histología: Identificación de elementos parasitarios en muestras de biopsia.
  • Quiste hepático simple
  • Absceso hepático
  • Hemangioma hepático
  • Carcinoma hepatocelular
  • Tuberculosis
  • Tratamiento médico: Albendazol y prazicuantel para reducir el tamaño del quiste y prevenir la diseminación.
  • Tratamiento quirúrgico:
    • Aspiración percutánea: Con o sin escleroterapia.
    • Destechamiento laparoscópico: Remoción parcial de la pared del quiste.
    • Resección hepática: En casos complicados o cuando se sospecha malignidad.
  • Monitoreo del dolor: Uso de analgésicos según necesidad.
  • Monitoreo de infecciones: Observación y tratamiento de cualquier signo de infección.
  • Seguimiento de la serología: Para detectar recurrencias.
  • Hidratación adecuada y dieta progresiva: Desde líquidos claros a sólidos según tolerancia.
  • Infección secundaria: Formación de abscesos hepáticos.
  • Ruptura del quiste: Causando peritonitis o anafilaxia.
  • Fuga biliar: Y otras complicaciones biliares.
  • Recurrencia del quiste: A pesar del tratamiento.
  • Fase inicial: Asintomática, con buen pronóstico si se detecta y trata a tiempo.
  • Fase avanzada: Síntomas graves y complicaciones; pronóstico reservado si no se trata adecuadamente.
  • Pronóstico: Generalmente bueno con tratamiento médico y quirúrgico adecuado, pero puede requerir seguimiento a largo plazo para prevenir recurrencias.
  • Evitar el contacto con perros infectados: Especialmente en áreas endémicas.
  • Higiene alimentaria: Lavado adecuado de frutas y verduras.
  • Cumplir con el tratamiento médico: Seguir las indicaciones del médico para medicamentos antiparasitarios.
  • Consultar al médico regularmente: Para monitorear la posible recurrencia de la enfermedad.
  • Educar sobre la prevención: Información a la comunidad sobre la transmisión y prevención de la equinococosis.