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Explorando los Quistes Hepáticos

Es una enfermedad parasitaria provocada por la tenia Echinococcus granulosus. Para su tratamiento, la cirugía es a menudo necesaria y es esencial comprender todos los aspectos involucrados. El diagnóstico preoperatorio se realiza mediante técnicas de imagen como ecografía, tomografía computarizada o resonancia magnética, junto con pruebas serológicas para confirmar la infección. Las indicaciones para la cirugía incluyen la presencia de quistes sintomáticos, de gran tamaño, de rápido crecimiento, o situados en localizaciones comprometedoras. Existen dos principales enfoques quirúrgicos: la cirugía abierta y la laparoscópica. La cirugía abierta puede involucrar la remoción completa o parcial del quiste, la periquistectomía, la marsupialización o la omentoplastia.

  • Congénitos: Algunos quistes hepáticos están presentes desde el nacimiento.
  • Parasitarios: La infección por equinococos puede conducir a la formación de quistes hepáticos.
  • Lesiones o Trauma: Lesiones en el hígado pueden desencadenar la formación de quistes.
  • Dolor Abdominal: Puede ser una señal, especialmente si el quiste crece y ejerce presión.
  • Malestar: Sensación de plenitud o pesadez en la zona abdominal.
  • Complicaciones Graves: Los quistes grandes pueden afectar la función hepática y, en casos raros, romperse, causando hemorragias o infecciones.
  • Imagenología: Ecografías, tomografías y resonancias magnéticas para visualizar y caracterizar los quistes.
  • Marcadores Biológicos: Análisis de sangre para evaluar la función hepática y buscar signos de infección.
Causas y Factores de Riesgo
  • Congénitos: Algunos quistes hepáticos están presentes desde el nacimiento.
  • Parasitarios: La infección por equinococos puede conducir a la formación de quistes hepáticos.
  • Lesiones o Trauma: Lesiones en el hígado pueden desencadenar la formación de quistes.
Síntomas y Complicaciones
  • Dolor Abdominal: Puede ser una señal, especialmente si el quiste crece y ejerce presión.
  • Malestar: Sensación de plenitud o pesadez en la zona abdominal.
  • Complicaciones Graves: Los quistes grandes pueden afectar la función hepática y, en casos raros, romperse, causando hemorragias o infecciones.
Diagnóstico y Evaluación
  • Imagenología: Ecografías, tomografías y resonancias magnéticas para visualizar y caracterizar los quistes.
  • Marcadores Biológicos: Análisis de sangre para evaluar la función hepática y buscar signos de infección.

Procedimiento mínimamente invasivo y de rápida recuperación. ¡Da el primer paso hacia tu bienestar!

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Ventajas de la Cirugía de Quiste Hidatídico Hepático Simple Laparoscópico

Una de las principales preocupaciones de los pacientes es el dolor postoperatorio y el tiempo de recuperación para reanudar las actividades habituales. La vía laparoscópica aporta ventajas respecto a la vía abierta en este sentido.

Menos dolor postoperatorio inmediato.
Incidencia de dolor crónico más baja.
Vuelta a la actividad física en 1 semana.
Una recuperación más rápida.

Cirugía de Cirugía de Quiste Hidatídico Hepático Laparoscópico

(LO QUE INCLUYE EL PAQUETE Y REQUISITOS PARA OPERARSE)
Lo que Incluye el paquete de cirugía.
Hospitalización 01 Día.
Habitación compartida.
Medicamentos al 100%.
Alimentación
Monitoreo en sala de operaciones.
Control de hospitalización.
Monitores en sala de recuperación.
Honorarios de cirujanos y anestesiólogo.
Son requisitos necesarios para la cirugía. (No incluye)
Consulta Médica.
Exámenes pre operatorios.
Riesgo quirúrgico cardiológico.
Perfil hepático.
Amilasa.
Lipasa.
Rx de tórax.
Ecografia abdominal actualizada.

Preguntas Frecuentes

Un quiste hepático es una formación quística en el hígado que contiene líquido y no se comunica con el árbol biliar intrahepático. La mayoría son quistes simples que se encuentran incidentalmente y tienen un curso benigno.

Los quistes hepáticos simples se encuentran en aproximadamente el 1% de las series de autopsias. Son más comunes en mujeres, con una proporción mujer-hombre de aproximadamente 15:1 para quistes asintomáticos y 9:1 para quistes sintomáticos o complicados.

  • Edad avanzada
  • Sexo femenino
  • Antecedentes de quistes hepáticos
  • Enfermedades hepáticas subyacentes
  • Asintomáticos: La mayoría de los quistes hepáticos no causan síntomas.
  • Sintomáticos: Pueden presentar malestar abdominal, dolor, náuseas, o una masa palpable en el abdomen.
  • Ecografía abdominal: Método inicial para diferenciar un quiste simple de otras lesiones quísticas.
  • Tomografía computarizada (TC): Útil para confirmar el diagnóstico y evaluar complicaciones.
  • Resonancia magnética (MRI): Para casos complicados o cuando la ecografía no es concluyente.
  • Características clínicas: Historia de síntomas relacionados con el quiste.
  • Hallazgos en imágenes: Ecografía, TC o MRI que muestran una lesión quística bien definida.
  • Neoplasia quística mucinosa
  • Quiste hidatídico
  • Absceso hepático
  • Hemangioma
  • Tumores hepáticos necróticos
  • Observación: Para quistes asintomáticos y sin complicaciones.
  • Aspiración percutánea con escleroterapia: Para pacientes que no pueden someterse a cirugía.
  • Destechamiento laparoscópico o abierto: Para quistes grandes y sintomáticos.
  • Monitoreo del dolor: Uso de analgésicos según necesidad.
  • Monitoreo de infecciones: Observación y tratamiento de cualquier signo de infección.
  • Hidratación adecuada: A través de líquidos intravenosos en el postoperatorio inmediato.
  • Dieta progresiva: Desde líquidos claros a sólidos según tolerancia.
  • Infección del sitio quirúrgico
  • Recurrencia del quiste
  • Sangrado
  • Fuga biliar
  • Absceso hepático
  • Quistes asintomáticos: Generalmente no requieren tratamiento y tienen buen pronóstico.
  • Quistes sintomáticos: Requieren intervención; la cirugía tiene un buen pronóstico con bajas tasas de recurrencia.
  • Monitorear los síntomas: Consultar al médico ante cualquier cambio.
  • Seguir las indicaciones postoperatorias: Para una recuperación adecuada.
  • Mantener una dieta adecuada: Evitar alimentos que puedan causar molestias.